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Mujeres indígenas esquivan obstáculos y anotan goles. Conoce las Xondarias Guarani

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Por Ira Romão, Agência Mural*

Tierra indígena de Jaraguá consiste en seis aldeas donde viven jugadores del equipo. Se encuentra alrededor del Pico do Jaraguá, en la región nordeste de la ciudad de São Paulo

La portera Jacileide Martins, 32 años, conocida como Jaci, sabe que debido a su edad, será difícil formar una carrera profesional en el fútbol. Sin embargo, entiende la importancia para el futuro de Xondarias Guarani, equipo de fútbol femenino indígena de Jaraguá, región nordeste de São Paulo.

“Estoy (en el equipo) más para el incentivo de las chicas. Mujeres con una cultura totalmente diferente, con hijos, deberes y rompe todos los obstáculos al llevar sus hijos a los entrenamientos, a la cancha, y al partido. Eso es nuestra diferencia, lo cuánto que somos guerreras de aún así mantener el equipo Xondarias Guarani”, dice orgullosa Jaci, de la aldea Tekoa Ytu.

Jaci muestra su habilidad con el balón. Foto: Ira Romão/Agência Mural

No en vano, Xondarias significa guerreras en Guarani. Basta acompañar pocos minutos del entrenamiento de las 15 mujeres indígenas Guarani, con edades variadas y que componen el equipo  de fútbol, para darse cuenta de que el nombre elegido no podría ser otro.

Oficialmente, la formación de Xondarias Guarani existe desde enero de 2019. Resultado de la fusión de dos equipos femeninos antiguos de la comunidad, el Real Guarani y las Soberanas. Las mujeres indígenas que alimentan pasión por el fútbol, incluso, dentro de la tierra indígena de Jaraguá, compuesto por las aldeas Tekoa Pyau, Tekoa Itakupe, Tekoa Ytu, Tekoa Ita Vera, Tekoa Ita Endy y Tekoa Yvy Porã.

En los entrenamientos, que tienen lugar los miércoles y los viernes, de las 12 a las 2 de la tarde, en la cancha del Parque Estadual do Jaraguá, además de enfocar en las orientaciones del entrenador, las jugadoras se alteraban para cuidar de los niños, algunas todavía en período de amamantamiento.

Mientras orienta el entrenamiento, el entrenador Rodrigo también ayudar a cuidar de los hijos de las jugadoras. Foto: Ira Romão/Agência Mural

“La mayoría de ellas tienen hijos y son pocas las que tienen alguien con quién dejarlos. Entonces ellas los llevan (incluso) a los partidos”, explica Rodrigo Benevenuto, 31 años, entrenador del equipo y que también colabora con los cuidados de los niños.

Benevenuto integra el Colectivo Salve Kebrada, que actúa en el barrio de Jaraguá, y está realizando un documental sobre fútbol semillero en la región. Así fue como el colectivo, en colaboración con el movimiento Ginga, FC, llegó hasta los equipos femeninos indígenas. Al darse cuenta de los talentos individuales y el potencial del grupo propusieron la fusión de los equipos.

El enfoque era fortalecer el fútbol femenino indígena, ayuda en la búsqueda de patrocinio, incluso para la adquisición de balones y uniformes, y aún visibilizar una agenda de partidos para el nuevo equipo en amistosos, festivales y campeonatos más allá de las aldeas. Sin embargo, luego Benevenuto se hizo responsable por la preparación técnica, física y hasta emocional de las jugadoras.

Entrenador Rodrigo escuchando las jugadoras antes de iniciar el entrenamiento. Foto: Ira Romão/Agência Mural

“La idea inicial era juntar los equipos para jugar fútbol. Pero ya es difícil el fútbol femenino. Con las indígenas es aún más porque hay menos apoyo y más discriminación. Entonces el fútbol, por ser menos personas, tener más canchas, se volvió la opción más viable”, explica el entrenador.

Del inicio del año hasta ahora las Xondarias han participado en más de 10 amistosos, tres festivales y un campeonato. Para Jaci, la participación en amistosos y campeonatos de fútbol fuera de la comunidad indígena, además de proporcionar mejoras en la técnica y habilidades individuales, trajo ánimo y madurez al equipo.

“Es una dosis de esperanza para todas. Algunas piensan en desistir, pero al ver cada partido en que participamos y que estamos mejorando, siguen. Es una mirada del tipo, estamos en un equipo y no soy yo que juego. Somos todas. Somos las Xondarias”.

Entrenamiento técnico sigue con las jugadoras alternando los balones disponibles y los cuidados de los niños. Foto: Ira Romão/Agência Mural

Vanessa Fernandes dos Santos, 18 años, de la aldea Tekoa Ytu, más conocida como Nega, juega en el ala derecha y se destaca como una de las expertas del equipo. Ella, así como la mayoría de las jugadoras, es de pocas palabras, pero cuando está jugando y anota gol, representa la pasión de las mujeres Guarani por el fútbol.

“Me siento importante. Tanto por anotar goles como por ayudar al equipo. Entonces, para mí, formar parte y ayudar a las chicas me deja muy feliz”, comparte Nega.

Para el avanzo del equipo, conquistar nuevos apoyadores y aficionados es fundamental para que Xondarias Guarani logre alcanzar la soñada visibilidad y despertar nuevos talentos en la comunidad indígena, y así, darle continuidad al equipo femenino indígena de Jaraguá.

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*Serie de reportajes producida por Agência Mural de Jornalismo das Periferias, que tiene como objetivo minimizar la falta de información y contribuir para la deconstrucción de estereotipos sobre las periferias de Grande São Paulo.